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Yoga para Embarazadas

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¿Por qué Yoga para el Embarazo?

Gran número de estudios han demostrado que la calidad de la vida en el útero determina en gran medida nuestro futuro bienestar.

Está demostrado que la fase primaria de la vida, desde la concepción hasta el final de la infancia, es también una fase vital en nuestro desarrollo emocional. Las personas tienen un recuerdo interior de experiencias que se remiten hasta la vida intrauterina, el nacimiento y la infancia. No se trata del recuerdo mental que tenemos como adultos, sino de algo así como una impresión en la psique, una resonancia en nuestras células desde nuestras experiencias más tempranas que acarreamos con nosotros durante toda nuestra vida. Como los bebés son tan sensibles e impresionables durante ese período, es muy importante que su experiencia primaria de la vida sea tan positiva como sea posible. Cuando un bebé es nutrido conscientemente durante todo este período primario, el resultado suele ser un niño feliz, psicológicamente seguro, sano y robusto.

El equilibrio acrecienta el vínculo que se establece entre la madre y el bebé
Al practicar yoga, la madre en estado invita a la armonía a entrar en su cuerpo. Como el bebé que lleva dentro no sólo depende de ella físicamente, sino que también es sensible a su estado mental y emocional, el equilibrio acrecienta necesariamente el vínculo que se establece entre la madre y el bebé. Aumenta su confianza en sus capacidades innatas y el bebé se siente más seguro.

El yoga te ayuda a construir un puente de contacto armónico con el bebé que llevas en tu interior. Si puedes establecer vínculos con tu hijo o hija antes de que nazca, habrás allanado el paso del feto al bebé, de la gestación al nacimiento, del embarazo a la maternidad.

El yoga, practicado durante el embarazo, no sólo te ayudará a conservar la salud y el bienestar, sino que también proporcionará paz y libertad tanto a tu cuerpo, tu corazón y tu mente como a los de tu hijo.

Efectos de la práctica de yoga en el embarazo

El yoga te aporta innumerables beneficios durante todo el transcurso del embarazo. Quizás el más grandioso para el embarazo es que te ayuda a concentrarte en éste de forma más profunda. Ello te aporta el espacio y el tiempo que necesitas para integrar el proceso de cambio que está teniendo lugar y adaptar gradualmente tus prioridades y tu estilo de vida.

El embarazo es una época de transición en la que surge todo un mundo de sensaciones y experiencias nuevas.

El yoga nos devuelve a nuestro ser instintivo y natural.
El yoga nos devuelve a nuestro ser instintivo y natural. La adaptabilidad del yoga implica que se trata de una forma ideal de hacer ejercicio durante los muchos cambios que se producen en el embarazo. Adecuadamente enseñado y practicado, es una manera excelente de prepararse para el nacimiento de un bebé.

Aunque las sesiones regulares de yoga no garantizan un parto rápido y fácil, te darás cuenta de que, si estás acostumbrada a practicar yoga, éste será de gran ayuda en el momento de dar a luz. Podrás aceptar lo que suceda, confiarás en tus propios instintos y soportarás las contracciones con tranquilidad. La tensión es enemiga de un parto fácil; el yoga permite que tu cuerpo libere tensión y se relaje en armonía con la fuerza de la gravedad, de tal forma que el parto puede progresar sin que opongas resistencia. Si el parto no se produce tal y como lo habías planeado y te encuentras en una situación que suponga un reto mayor, tendrás la flexibilidad suficiente para adaptarte sin perder la confianza en ti misma.

La práctica del yoga durante el embarazo puede suponer un gran medio para mejorar y conservar la salud y el bienestar. Aumentará tu energía y te refrescará cuando te sientas fatigada, además de relajarte si tienes demasiada actividad, ayudándote a dormir mejor. El estiramiento suave contrarrestará el cansancio y tonificará los músculos sin provocar tensión en ellos. El yoga estimula la respuesta de relajación, apartando los agobiantes sentimientos de fatiga y sustituyéndolos por la propia luz de la naturaleza u hormonas “del bienestar”, que ayudan al cuerpo a trabajar con el máximo de eficacia.

Efectos sobre el cuerpo

El yoga es una forma ideal de ejercicio durante el embarazo ya que potencia la relajación, la flexibilidad y la fuerza de forma muy suave y sin agotarnos. El yoga vuelve a crear el equilibrio postural como estructura mecánica, y ayuda a eliminar parte de la tensión y rigidez acumuladas en los músculos y en las articulaciones. Es una forma de reeducar el cuerpo para recuperar la comodidad, la inocencia y la libertad, y cambiar los vicios posturales acumulados durante años que son los responsables del estrés y el desequilibrio. Los beneficios del yoga a nivel físico pueden transformar tu experiencia del embarazo, de ser un período de debilidad, incomodidad e indisposición a uno de salud y fortaleza. Problemas como el cansancio, dolor de espalda, náusea, ansiedad, dolor de cabeza y muchas otras molestias inherentes al embarazo, pueden ser aliviadas practicando yoga y a menudo incluso llegan a desaparecer.

Desarrollar la conciencia del cuerpo no queda limitado al tiempo que pasas practicando yoga, sino que supone un beneficio en todos los órdenes de la vida. Todas las actividades cotidianas, realizadas conscientemente, pueden aumentar tu bienestar físico durante el embarazo. Una vez que te hayas acostumbrado a colocar el cuerpo en determinadas posturas, adoptarás éstas con facilidad y de forma natural durante el parto. De igual forma, si te has familiarizado con los ejercicios respiratorios, durante el parto aparecerá por sí sola una respiración eficaz.

El yoga y las emociones

Nos sentimos más presentes en nuestro cuerpo y, por lo tanto, más serenos emocionalmente
Al observar la respiración y la desaparición de la tensión corporal, te darás cuenta de que tu atención se dirige hacia dentro y te permite ser más consciente de tus sensaciones. Te familiarizas con tus pensamientos, entras más en contacto con tus emociones, y empiezas a comprender cómo se expresan esas emociones a través de tu cuerpo. A veces nos involucramos tanto en nuestra mente y pensamientos, que vivimos permanentemente en nuestra cabeza y llevamos el cuerpo sin estar realmente en él. La habilidad de concentrarnos en la respiración por unos momentos calma la mente y reduce la ansiedad permitiendo, de alguna forma, sentirnos más presentes en nuestro cuerpo y, por lo tanto, más serenos emocionalmente.

Al relajar las tensiones acumuladas en tu cuerpo y corregir las malas posturas, te ayudas a liberarte de los bloqueos emocionales, sentimientos reprimidos o sin resolver. Al ir desapareciendo las tensiones musculares, te encontrarás a ti misma más en armonía contigo misma y con la vida.

El sobrepeso que, con motivo de tu embarazo, llevas en la pelvis, te hará sentirte más enraizada. Esta sensación aumenta con la práctica del yoga y a su vez hace que te sientas más estable emocionalmente, más calmada y equilibrada.

El embarazo puede ser un estado natural de éxtasis y celebración.
Hay muchos momentos de paz y beatitud de los que disfrutar durante esos meses y el yoga de ayuda a aprovecharlos al máximo.
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