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Meditación "No Mente"
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Esta meditación dura 45 minutos y tiene cuatro fases. Cada fase viene marcada por un toque de tambor.

Primera fase: Gibberish

Expúlsalo todo, vuélvete totalmente loco, loco conscientemente.

De pie o sentado, cierra los ojos y empieza a emitir sonidos sin sentido (gibberish). Haz cualquier sonido que te apetezca, pero no utilices ningún lenguaje inteligible o palabras con significado. Permítete expresar cualquier cosa que dentro ti necesite ser expresada. Expúlsalo todo, vuélvete totalmente loco, loco conscientemente. La mente piensa en términos de palabras. El gibberish te ayuda a romper ese esquema de verbalización continua. Sin necesidad de reprimir tus pensamientos, puedes expulsarlos con este parloteo. Todo está permitido: cantar, llorar, gritar, chillar, refunfuñar, hablar sin sentido. Deja que tu cuerpo haga lo que quiera: saltar, tumbarse, pasear, sentarse, patear, etc. no dejes que haya espacios vacíos. Si no puedes encontrar sonidos con los que parlotear, simplemente di ?la, la, la?, pero no te quedes en silencio. Si haces esta meditación con más gente, no te relaciones o interfieras con ellos en absoluto. Limítate a lo que te está ocurriendo a ti y no te preocupes de lo que los demás estén haciendo. Puedes ponerte una venda sobre los ojos si te ayuda.

Segunda fase: yendo hacia adentro

Pasados unos minutos, el gibberish se interrumpe con el sonido de un tambor. Una voz te va guiando en un espacio de profundo silencio, quietud y relajamiento.

...siéntate absolutamente inmóvil, en silencio y relajado, acumulando la energía en tu interior, dejando que tus pensamientos se alejen más y más de tí

Después del gibberish, siéntate absolutamente inmóvil, en silencio y relajado, acumulando la energía en tu interior, dejando que tus pensamientos se alejen más y más de ti, permitiéndote caer dentro del profundo silencio y paz que hay en tu centro. Puedes sentarte en el suelo o en una silla. La cabeza y la espalda deben estar rectas, con el cuerpo relajado, los ojos cerrados y una respiración natural. Sé consciente, permanece totalmente en el momento presente. Conviértete en el observador en la colina, en el testigo de todo lo que pasa. Tus pensamientos tratarán de apresurarse hacia el futuro o hacia el pasado. Simplemente obsérvalos desde la distancia. No los juzgues, no te dejes atrapar por ellos. Solo permanece en el presente, observando. Meditación es el proceso de observar; lo que observes no importa. Recuerda no identificarte o extraviarte con lo que sea que esté sucediendo: pensamientos, sentimientos, sensaciones corporales, juicios.

Tercera fase; soltarse

Suena otra vez el golpe de tambor; entonces, sin hacer ningún ajuste, déjate caer, ?como un saco de patatas?, y quédate tumbado boca arriba, profundamente quieto y relajado, mientras eres guiado para que penetres aún más profundamente en una quietud silenciosa. El gibberish es para deshacerse de la mente activa; el silencio es para deshacerse de la mente inactiva; y el dejarse ir es para entrar en lo trascendente. Después de la etapa de ser testigo, deja que tu cuerpo se caiga al suelo sin ningún esfuerzo o control. Tumbado, continúa siendo testigo, siendo consciente de que tú no eres el cuerpo ni la mente, que tú eres algo separado de ellos. Según vayas adentrándote más y más profundamente en tu interior, llegarás finalmente a tu centro.

Cuarta fase: retornar

Con el último golpe de tambor, la voz que guía te conduce de regreso a la posición de sentarnos, y nos recuerda que llevemos esta misma experiencia de observación en todas nuestras actividades cotidianas. Durante unos minutos recuerda el espacio en el que has estado, su silencio y su paz.